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CULTURA Y TURISMO | 04/12/2017

La Avenida de Mayo celebró una nueva edición de La Gran Milonga Nacional

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La Asociación de Patrocinadores del Turismo (APTHGRA) y la Academia Nacional del tango, junto a UTHGRA, ( gastronómicos porteños), y la adhesión del Gobierno de la Ciudad y la Asociación Amigos de la Avenida de Mayo, dieron vida a la nueva edición de La Gran Milonga Nacional, como homenaje al Día Nacional del Tango, que se recuerda el 11 de diciembre próximo.
 


Dante Camaño, titular de APTHGRA Y UTHGRA, Seccional Ciudad de Buenos Aires, luego de muchos años y como excepción, habló en el el escenario número uno. Lo hizo para expresar la alegría del encuentro y destacar la adhesión de la Embajada del Japón, que se sumo a la fiesta con la presentación de artistas.
 
Camaño destacó los 120 años que se van a cumplir de las relaciones diplomáticas de Argentina y Japón e hizo mención al “enamoramiento” de los orientales por el tango y la posibilidad del festejo conjunto en el evento de 2018. Camaño presentó al funcionario diplomático presente en el escenario, consejero Satoshi Hishiyama, quien destacó las relaciones entre los países, la cultura y el tango.
 
Bares, pizzerías y restoranes de la avenida colocaron sillas y mesas en veredas y en la calzada, donde el público descansaba entre tanda y tanda o tomaba un trago mientras observaba el espectáculo del escenario y el callejero, en directo o mediante unas grandes y nítidas pantallas de leds.
 
Los artistas se turnaban en los tres escenarios, mientras en la calle bailaban desde profesores, "los que saben", hasta viejos milongueros de pasos tranquilos, precisos y seductores.
También se veían sensuales damas con tacos agujas, y otras en zapatillas; principiantes que ensayaban lo recién aprendido y algunos que que nunca habían pisado una milonga y se animaron a intentar bailar por primera vez.
 
Allí tocaron orquestas de la talla de La Juan D'arienzo, Los Herederos del Compás, La Héctor Varela, acompañadas por jóvenes cantantes como Pablo Ramos, Diego Solís y Luis Correa, más Charo de Marco y el dúo Marrón y azul, entre otros.
 
Sin embargo, los bailarines que se llevaron los más cálidos aplausos fueron dos habitués, literalmente de larga data, de las milongas porteñas: Blanquita, de 93 años, que bailó con el milonguero conocido como "Puchu", y Roberto Serra, de 97, que lo hizo con Amanda, y emocionaron al público al ritmo del vals "Paisaje".
¡Y llegó la lluvia! Fue casi a las dos de la mañana, cuando se presentaba el show de Piazzola Tengo y sus bailarines. Pero la gente seguía acompañando...
Fue una noche de milonga al aire libre, con mucha presencia de extranjeros, en la que cientos de bailarines anónimos demostraron por qué al tango lo declararon Patrimonio Cultural de la Humanidad.