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CULTURA Y TURISMO | 06/11/2017

Carlos Prazeres y la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires en el Teatro Colón

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El jueves 16 de noviembre a las 20:00 horas, la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires ofrecerá en el Teatro Colón su décimo quinto concierto de abono, con la dirección del maestro Carlos Prazeres y la presentación del pianista Peter Donohoe como solista.

Se escuchará el Concierto N° 2 para piano y orquesta en Sol mayor, Op. 44 de Piotr Ilich Tchaikovski (1840-1893) y la Sinfonía N° 7, “Antártica” de Ralph Vaughan Williams (1872-1958), en la que participará el organista Felipe Delsart, la niña María Constanza Leone (voz solista) y el Coro de Niños del Teatro Colón, dirigido por César Bustamante.
 
La Orquesta Filarmónica de Buenos Aires obtuvo dos Premios Konex de Platino como la mejor orquesta argentina de las dos últimas décadas, en 1999 y en 2009. En 2015 la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina la distinguió con el Premio “Mejor Orquesta Sinfónica Argentina” de 2014, galardón que también obtuvo en 2012.
 
Nacido en Río de Janeiro en 1974, Carlos Prazeres es director titular de la Orquesta Sinfónica de Bahía y director invitado principal de la Orquesta Petrobras Sinfónica de Río de Janeiro. Ha dirigido las orquestas sinfónicas Siciliana, de Roma, de la Fundación Arena de Verona, Cherubini, de Porto Alegre, Campinas y de la Universidad de San Pablo; filarmónicas de Buenos Aires, Mendoza, Bogotá, Montevideo, Juvenil de Salzburgo y Nacional de los Países del Loira (Francia), entre otras.
 
Peter Donohoe nació en Manchester en 1953. Fue ganador del Concurso Internacional Tchaikovski en Moscú (1982). Actuó con las principales orquestas del mundo con directores como Eschenbach, Järvi, Maazel, Masur, Davis y Svetlanov; recientemente, con Dudamel, Ticciati y Harding. Asiduo participante de festivales internacionales, en 2012 hizo su veintidós presentación en los Proms de la BBC. Realiza numerosos recitales y actuaciones de música de cámara, y es muy solicitado como miembro de jurado en concursos internacionales.
La gran popularidad del Concierto Nº 1 para piano de Tchaikovski opacó injustamente la de sus otros dos. Entre 1879-80 escribió el Concierto Nº 2, una obra atípica que si bien está estructurada en los clásicos tres movimientos, posee en el segundo -extenso y lírico- relevantes solos de violín y chelo que crean una suerte de triple concierto. Ya fallecido Tchaikovski su ex alumno Alexander Siloti publicó una versión mutilada que omitía esos pasajes, entre otros cambios, y que se ejecutó durante décadas. Por fortuna ha sido reemplazada por la original.
 
Vaughan Williams compuso 11 bandas sonoras. La más conocida es la de Scott of the Antarctic (1948), sobre la trágica expedición que dirigió el capitán Robert Falcon Scott, quien se propuso llegar al Polo Sur en 1911. Encendida su imaginación por el tema, compuso sin ninguna referencia visual de la película la mayor parte de la música, que adquirió entonces un potencial que se prestó a un tratamiento sinfónico programático. Así nació su Sinfonía N° 7, “Antártica” (1949-1952), que recrea atmósferas agregando una soprano y coro femenino, vibráfono, máquina de viento y órgano.